Eléctricos

El Audi A2 e-tron se convierte en el modelo más eficiente de la marca

El nuevo Audi A2 e-tron se convierte en el modelo más eficiente de la historia de la marca.

El próximo compacto eléctrico registra un consumo energético preliminar de 12,8 kWh/100 km según el ciclo WLTP, un resultado que combina una aerodinámica optimizada, un sistema de propulsión más eficiente y una batería diseñada para ofrecer el máximo rendimiento en el uso diario.

“El Audi A2 ha formado parte de mi trayectoria profesional desde que me incorporé al Grupo Volkswagen en la década de 1990. Ya entonces, su revolucionaria versión de tres litros convirtió la eficiencia en su principal seña de identidad”, afirma Gernot Döllner, CEO de AUDI AG. “Esa es precisamente la visión que trasladamos al nuevo A2 e-tron: una eficiencia sobresaliente, una excelente funcionalidad para el día a día y una clara comprensión de lo que los clientes esperan de la movilidad eléctrica moderna”.

La eficiencia, protagonista del nuevo Audi A2 e-tron

El consumo de 12,8 kWh/100 km se consigue gracias a un conjunto de innovaciones desarrolladas para aprovechar mejor cada kilovatio de energía. Entre ellas destaca un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,24, el mejor entre los modelos compactos de Audi, que contribuye a reducir el consumo y aumentar la autonomía.

A ello se suma un sistema de propulsión eléctrica optimizado y una batería de 61 kWh de litio-ferrofosfato (LFP), que ofrece una elevada eficiencia de carga y una mayor durabilidad para el uso cotidiano.

Además, el A2 e-tron incorpora funciones de carga bidireccional mediante las tecnologías Vehicle-to-Load y Vehicle-to-Home, que permiten utilizar el vehículo para alimentar dispositivos externos o utilizarlo como sistema de almacenamiento de energía para el hogar.

Una aerodinámica diseñada para recorrer más kilómetros

A partir de unos 100 km/h, la resistencia del aire se convierte en uno de los principales factores que influyen en el consumo de un vehículo eléctrico. Por ello, Audi ha optimizado cada elemento de la carrocería del A2 e-tron para mejorar su comportamiento aerodinámico.

Su diseño, con un frontal redondeado, una línea de techo fluida y una zaga definida, junto con diferentes soluciones desarrolladas para canalizar el flujo de aire alrededor de la carrocería y las ruedas, permite alcanzar un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,24, el mejor entre los compactos de Audi.

Además, incorpora una entrada de aire de refrigeración activa que permanece cerrada cuando no es necesaria para reducir la resistencia al avance y se abre únicamente cuando la batería o los componentes electrónicos requieren refrigeración.

En conjunto, estas soluciones reducen el consumo energético hasta en 0,9 kWh/100 km.

Un sistema de propulsión pensado para aprovechar cada kilovatio

El sistema de propulsión del Audi A2 e-tron ha sido desarrollado para ofrecer la máxima eficiencia sin renunciar al confort de conducción. Para ello, Audi ha introducido mejoras en la electrónica de potencia, el motor eléctrico y la transmisión, tres elementos clave que permiten aprovechar mejor la energía y reducir el consumo en la conducción diaria.

La electrónica de potencia incorpora nuevos semiconductores de carburo de silicio (SiC), una tecnología que reduce las pérdidas de energía y mejora la eficiencia del sistema, especialmente en situaciones de carga parcial.

Por su parte, el motor eléctrico incorpora una nueva configuración interna y componentes optimizados que reducen las pérdidas energéticas y mejoran su rendimiento. La transmisión también ha sido revisada con un nuevo aceite de baja fricción y una relación de transmisión optimizada que disminuye el régimen de giro del motor a velocidades elevadas, contribuyendo así a reducir el consumo energético.

Batería de alta eficiencia con una estrategia de funcionamiento inteligente

El Audi A2 e-tron incorpora una batería de 61 kWh con tecnología de litio-ferrofosfato (LFP) y arquitectura cell-to-pack, una solución que permite aprovechar mejor el espacio disponible e incrementar la densidad energética del conjunto. Además de prescindir de tierras raras, esta tecnología destaca por su seguridad, durabilidad y resistencia al paso del tiempo, lo que permite realizar cargas habituales hasta el 100% sin comprometer su rendimiento y disfrutar de una autonomía constante en el uso diario.

La eficiencia de la batería no depende únicamente de su composición. Audi ha optimizado también la gestión térmica, la electrónica de carga y el software que controla el sistema para reducir las pérdidas de energía y mejorar el rendimiento. Gracias a una estrategia de refrigeración específica, la batería alcanza una eficiencia de carga del 89,6% en wallbox, favoreciendo un proceso de carga más eficiente y uniforme.

Además, un sistema de gestión inteligente supervisa continuamente el estado de la batería para mantener unas prestaciones constantes durante toda su vida útil.