Eléctricos

Audi grandsphere concept: viajar al futuro en primera clase

El sueño de una berlina de lujo con propulsión eléctrica

Revolucionario concepto de interior: espacio libre en las plazas delanteras

La conducción automatizada pensada para crear una experiencia innovadora

Al igual que un vuelo en primera clase, la gran berlina, de 5,35 metros de longitud, combina el lujo y el confort de los viajes privados con una amplia oferta de experiencias a bordo.

Como segundo de los tres concept cars “sphere” de la marca de los cuatro aros, el Audi grandsphere ocupa un lugar especial, ya que las soluciones tecnológicas y sus características de diseño estarán presentes dentro de unos años en futuros lanzamientos de Audi. El Audi grandsphere concept ilustra el hecho de que la marca se está convirtiendo en la punta de lanza de la industria automovilística en lo referido a la transformación tecnológica y a las ofertas de movilidad completamente nuevas e integrales.

El roadster de propulsión eléctrica Audi skysphere concept hizo su debut en agosto de 2021: una visión espectacular de un GT de conducción autónoma que se transforma en un deportivo gracias a su sistema de distancia entre ejes variable. Estos dos concept cars -así como el Audi urbansphere, que se presentará como tercer integrante de esta serie de prototipos en 2022- están unidos por su concepto global, derivado de su capacidad de conducción autónoma de nivel 4. Audi está trabajando con CARIAD, la nueva división de software del Grupo Volkswagen, para introducir esta tecnología en los próximos años.

En el nivel 4 de conducción automatizada el tradicional habitáculo orientado al conductor se transforma en un amplio salón en cuanto se ocultan el volante y los pedales. En este modo el Audi grandsphere no sólo libera al conductor de las tareas de conducción siempre que sea posible, sino que, además, ofrece a todos los que van a bordo un amplio abanico de posibilidades para disfrutar de esa libertad a través de experiencias individuales: comunicación, trabajo o relajación en una “esfera” privada, entre otros. El concepto Audi grandsphere pasa de ser estrictamente un automóvil a convertirse en un auténtico “dispositivo de experiencias”.

Gracias a los propios servicios que ofrece Audi y a la posibilidad de integrar otros servicios digitales, las oportunidades son casi infinitas. Con ellos se puede acceder a una serie de opciones relacionadas con el viaje en curso, como la elección de una ruta panorámica espectacular, así como opciones de restaurantes u hoteles. El vehículo también se encarga de tareas cotidianas que van más allá del propio trayecto. Por ejemplo, el Audi grandsphere concept autónomo recoge a sus pasajeros utilizando información sobre su destino actual y se encarga de aparcar de forma autónoma, así como de cargar la batería.

También existe la posibilidad de acceder a opciones personalizadas de infotainment, como la perfecta integración a bordo de los proveedores de música y vídeo en streaming que se hayan utilizado anteriormente. En un paso adicional Audi mantendrá disponibles en el futuro opciones personalizadas y exclusivas: conciertos, eventos culturales o incluso acontecimientos deportivos a los que los clientes sean invitados.

El Audi grandsphere concept ilustra la intención de la marca de definir el lujo progresivo del mañana. Para Audi esto incluye la opción de nuevas experiencias de primera clase habilitadas por la digitalización, así como un enfoque holístico de la sostenibilidad con el objetivo de la neutralidad de carbono a lo largo de toda la cadena de valor en un futuro próximo.

Primera clase para el futuro
Audi skysphere, Audi grandsphere y Audi urbansphere son los tres concept cars que la marca de los cuatro aros está utilizando para mostrar su visión del lujo progresivo, creando una experiencia que va mucho más allá del simple propósito de pasar el tiempo en un coche para trasladarnos del punto A al punto B, e incluso mucho más allá de la propia experiencia de conducción. Estos concept cars presentan un nuevo diseño que, en última instancia, reinterpreta el habitáculo como el centro del vehículo y deja de subordinar la experiencia del pasajero a las exigencias de la tecnología. Esto se refleja en la disposición variable del interior, la desaparición de los mandos y la gran amplitud disponible, además de vincular estas características a las nuevas ofertas de servicios.

El proceso de diseño: desde el interior
El corazón de los vehículos conceptuales Audi skysphere, grandsphere y urbansphere es siempre el interior. En esta nueva generación de coches el sistema de propulsión y el comportamiento dinámico ya no están en la cima de las especificaciones de diseño. En su lugar el punto de partida es el interior, la “esfera” de experiencias de los ocupantes mientras viajan. Sus necesidades y deseos conforman el espacio, la arquitectura y las funciones. Con esa reevaluación, el propio proceso de diseño cambia. Al principio el enfoque se dirige hacia el interior; sólo después se avanza en el diseño global, las líneas exteriores y las proporciones que dan forma al coche en una obra de arte total, junto con las premisas tecnológicas.

Espacio, forma y función: el interior

Las puertas del Audi grandsphere concept están invertidas, no hay pilar B. Todo un mundo interior se abre a los pasajeros nada más subir a bordo. Pero incluso antes, el Audi grandsphere reconoce a los pasajeros mediante un innovador sistema de identificación, abre las puertas y les da la bienvenida con pantallas y luz ambiental individualizadas. La posición del conductor y del acompañante se detecta automáticamente, al tiempo que se adopta el ajuste de una serie de características de confort personal para cada uno de ellos, como la climatización y los asientos. De manera automática, el sistema de infotainment accede a los servicios que los ocupantes han utilizado más recientemente y los pone de nuevo en funcionamiento. Por ejemplo, un vídeo que un pasajero estaba viendo en streaming en una tablet se reproduce automáticamente en la pantalla del Audi grandsphere. Por otro lado, en el puesto de conducción la superficie de proyección retoma automáticamente la visualización de las noticias que el ocupante estaba leyendo antes de entrar.

En el interior, las líneas de las superficies decorativas y de los elementos funcionales son marcadamente horizontales. El despejado diseño del habitáculo favorece la impresión de un espacio exclusivo, mientras que la ausencia de volante, pedales o salpicadero convencional crean una sensación de gran amplitud. Las grandes superficies acristaladas, el gran parabrisas y el techo transparente acentúan esa sensación. Lo mismo ocurre con la particular geometría de las ventanillas laterales: su mitad superior está claramente inclinada y la parte más ancha se encuentra ligeramente por encima del nivel de los ojos. Se trata de una característica de diseño que Audi mostró por primera vez en 2017 con su futurista concept car AI:CON, y que ahora avanza hacia la producción en serie.

El cambio en la zona de confort es radical: si en una berlina de lujo convencional el asiento del “jefe” está en la parte trasera, ahora la primera clase se ha desplazado hacia la zona delantera, a la primera fila. Esto se debe a que ya no está necesariamente subordinada en primer lugar a la función de conducción y a los mandos. En el nivel 4 de conducción automatizada el volante y los pedales desaparecen y la parte delantera del habitáculo se convierte en auténtico espacio libre en toda su amplitud, con una visión perfecta a través del parabrisas y de las grandes ventanillas laterales, ofreciendo al mismo tiempo las máximas posibilidades de movimiento.

El habitáculo resulta especialmente amplio cuando los dos asientos delanteros individuales se colocan en su posición más retrasada. El Audi grandsphere es un 2+2 plazas, con un asiento acolchado para dos ocupantes integrado en la parte trasera que incluye un reposabrazos que rodea el lateral, mientras que las dos butacas delanteras están diseñadas para ofrecer un confort y un espacio de primera clase.

Las superficies de la banqueta y los respaldos de los dos asientos delanteros, que cuentan con cinturones de seguridad integrados, hacen que visualmente estos elementos queden separados. Los refuerzos laterales de los respaldos están ligeramente curvados, garantizando así la sujeción durante la conducción en zonas de curvas. Las posibles posiciones del asiento están optimizadas para cada uso: en la más vertical el Audi grandsphere se puede controlar perfectamente de forma ergonómica. Con el respaldo inclinado 40 grados, los pasajeros pueden relajarse y utilizar el sistema de infotainment. Si el respaldo se reclina hasta 60 grados, se consigue una posición de descanso perfecta. Al mismo tiempo, el reposacabezas permite una regulación en inclinación de 15 grados hacia delante. En esta zona se han integrado salidas de aire filtrado y a temperatura controlada -incluso perfumado, si se desea-, así como altavoces inaudibles para los demás pasajeros, que permiten crear una zona auditiva privada.

Entre los asientos delanteros -normalmente ocultos bajo una moldura metálica- hay una nevera compacta con dos vasos y una elegante botella de diseño para bebidas refrigeradas. Esta es otra muestra de la pretensión de primera clase del Audi grandsphere concept.

Sin accesorios ni pantallas a la vista: manejo y displays
Una sorpresa al acceder al interior del Audi grandsphere, con un diseño simplificado presidido por colores naturales, es que antes de activar las funciones de conducción no se ven ni la instrumentación, ni las pantallas para conceptos de visualización virtual: en este interior la “desintoxicación digital” alcanza su máxima expresión. En su lugar hay zonas claramente articuladas y de tacto suave y sedoso, con materiales de la más alta calidad. La madera y la lana, los tejidos textiles sintéticos y el metal utilizado como revestimiento de paneles, asientos y moqueta son agradables a la vista y al tacto. Muchos de estos materiales, como el chapado de madera de carpe, proceden de cultivos sostenibles o están fabricados con materias primas recicladas. En el Audi grandsphere no hay cuero; incluso esto responde a una concepción progresista del lujo, que es inseparable de la sostenibilidad.

Otra sorpresa es que el vehículo cobra vida con sólo tocarlo: hay pantallas, pero en forma de proyecciones sobre las superficies de madera bajo el parabrisas. Dependiendo del modo de conducción -ya sea manual o autónoma de nivel 4- están distribuidas por todo el ancho del interior o segmentadas para el conductor y el acompañante. Toda la información necesaria durante el viaje se ofrece en alta resolución y se puede consultar con precisión. Como alternativa, en el modo de conducción automatizada las superficies de proyección también se pueden utilizar como pantallas CinemaScope para la proyección de contenidos de infotainment o incluso como pantallas para videoconferencias. Además, por debajo de las superficies de proyección se ha integrado una barra de sensores para cambiar rápidamente de contenido; por ejemplo, para elegir entre música o navegación. Muestra todas las funciones y aplicaciones que están activas en el coche, y los iconos parpadean para los diferentes menús.
Situado en el revestimiento interior de la puerta se encuentra un elemento de control muy innovador: el MMI touchless response. Si el conductor está activo al volante y en posición adelantada, puede utilizarlo para seleccionar de forma háptica varios menús de funciones a través de un mando giratorio y distintos botones, y hacer clic en los diferentes niveles; una operación sencilla e intuitiva. Si el conductor reclina el asiento muy hacia atrás durante el modo de conducción autónoma, no tiene que prescindir de estos elementos de confort. En este caso se utiliza una combinación de un sistema de seguimiento ocular con control gestual. Un sensor dirigido al ojo detecta la línea de visión cuando hay que activar la unidad de control; el pasajero sólo tiene que hacer movimientos análogos con la mano que se asemejan al funcionamiento háptico, y puede manejar el sistema de la misma forma, sin necesidad de tocar nada.

Tanto si se trata de un seguimiento ocular, del control por gestos o por voz, de una entrada manuscrita o de un clic, en todos los modos de funcionamiento el Audi grandsphere concept se adapta a cada usuario y aprende sus preferencias y los menús que utiliza con más frecuencia. Sobre esa base no sólo puede cumplimentar los comandos elementales, sino también hacer propuestas personales directamente al usuario.

En definitiva, la presentación del segundo concept car “grandsphere” ideado por la firma de Ingolstadt convierte a Audi en la mejor muestra de lo que está por llegar en el futuro de la movilidad. Con el Audi grandsphere concept, una vez más Audi ha demostrado al mundo estar “a la vanguardia de la técnica”.