Eléctricos

Albert Bosch: “El coche eléctrico es la punta de lanza hacia un universo de energía limpia”

El embajador de Kia en España ya ha conocido de primera mano el nuevo Kia EV6: “Con un coche eléctrico puedes aspirar a que la movilidad sea limpia y con un automóvil de combustión nunca se podrá aspirar a ello”.

“Bajando el Everest me pasé dos días llorando, no podía ser que mi vida no estuviese conectada con parte de la solución. Ahí decidí que, nunca más mi vida estaría conectada con el problema y me convertí en un apóstol de la movilidad sostenible”

Albert Bosch, embajador de Kia en España, ya ha conocido de primera mano el nuevo Kia EV6 eléctrico. Albert se prometió a sí mismo no depender más de una movilidad basada en el petróleo durante el descenso de una expedición al Everest, y desde entonces es un firme defensor del coche eléctrico y las energías limpias. Conductor habitual de un Kia e-Niro, charlamos con él acerca de su experiencia real, y del presente y futuro de la movilidad eléctrica.

Conduces un e-Niro, ¿cómo es la experiencia de alguien que se pasa a un coche eléctrico?

La experiencia de conducir un e-Niro es brutal. Cuando llevas un mes conduciéndolo sientes que nunca más volverás a pasarte a un vehículo de combustión. Pero, sobre todo, te sorprende que es un coche normal en dimensiones, utilidad, uso… y que tiene una autonomía “quitamiedos”. La gente tiene miedo a la autonomía de los eléctricos y con el e-Niro yo hago recorridos largos, porque me voy a hacer actividades a montañas y sitios remotos, nunca tengo problemas de autonomía planificando mínimamente el viaje. También me sorprende lo fácil que es adaptarse a la tecnología de apoyo a la conducción. En definitiva, la experiencia es brutal, es un antes y un después.

¿Qué te ha gustado y sorprendido más del e-Niro?

La versatilidad: es un coche muy fácil en todos los sentidos, no solo de experiencia de conducción, sino de adaptarse, ya que lleva un montón de tecnología de apoyo a la conducción. Al principio es como cuando coges un móvil súper evolucionado, te pones nervioso porque no sabes cómo te adaptarás, pero en este coche es súper fácil de adaptarse a tu estilo de conducción y ajustes, al final es fácil y útil para todo tipo de usos.

¿Qué hace falta para que la mayoría de los consumidores opte por un eléctrico?

Lo primero es un cambio de chip: la gente solo ve los problemas, pero no las oportunidades. Hay que entenderlo racionalmente, normalmente tomamos las decisiones por la emoción, pero nos olvidamos de la parte práctica y un coche eléctrico es más económico, más fiable, requiere menos mantenimiento… Los valores e impactos ambientales hay gente a la que le importa y gente a la que no, pero los aspectos prácticos del día a día suelen importarle a todo el mundo. Aparte, hace falta un poco más de ajuste en el precio, que para mí es relativo, porque al final es mucho más rentable un coche eléctrico. Y, sobre todo, que las infraestructuras den confianza a la gente para moverse.

¿Ves que en España, e incluso en Europa, vamos por detrás de China en este terreno?

Creo que en España vamos por detrás de muchos países desarrollados, no solo en China, sino sobre todo en Europa, respecto a países como Holanda, Dinamarca, Suecia o Noruega, con los que realmente vamos muy por detrás. También confío en que España se está poniendo las pilas muy rápido, sobre todo en infraestructuras, porque los fabricantes, como por ejemplo Kia, están a tope con la electrificación. Pero falta un poco de apoyo institucional y de infraestructuras, aunque estamos capacitados para adelantarnos a todos en tres años si lo hacemos bien.

Viendo la inminente popularización del coche eléctrico, ¿no deberíamos estar trabajando en aumentar exponencialmente la producción de energía renovable?

La gran ecuación no es solo el coche eléctrico, sino la energía limpia. Yo me siento súper orgulloso de estar con Kia representando la movilidad eléctrica, que no solo trata de coches eléctricos. La neutralidad de carbono depende de dos variables, una es el uso y los coches eléctricos son un ejemplo. Pero después está la generación eléctrica, que tiene que ser limpia, con energías renovables. En esta ecuación el coche eléctrico es el gran protagonista, pero necesitamos que avance la otra parte en paralelo y que lleve a cabo su misión con responsabilidad. Al final, la diferencia es que con un coche eléctrico puedes aspirar a que la movilidad sea limpia y con un coche de combustión nunca se podrá aspirar a ello. El coche eléctrico es la punta de lanza hacia un universo de energía limpia.

La movilidad sostenible se ha convertido en uno de los ejes de tu vida, ¿en qué momento te diste cuenta de que ese era el camino, cuál fue el “click” que te hizo cambiar?

Los humanos somos seres en evolución, en mi vida hubo un momento de aventuras extremas por todo el mundo que me hizo evolucionar. Yo había corrido ya ocho Dakar, pero a la vez estaba haciendo alpinismo y expediciones polares, con el reto de alcanzar la cumbre más alta de cada continente. Estuve en lugares del mundo preciosos, pero muy amenazados por la acción del ser humano. El último reto del ‘Seven Summits’ era el Everest, y cuando hice cumbre, mi vida hizo un click total. Estaba en el lugar más alto al que puede subir un ser humano, con toda la tierra bajo mis pies. Sentí euforia, pero también responsabilidad, y tenía que ser responsable de cuidar aquello. Bajando el Everest me pasé dos días llorando, no por la emoción de la cumbre, sino porque no podía ser que mi vida no estuviese conectada con la parte de la solución. Ahí decidí que, nunca más, mi vida estaría conectada con el problema: viviría con mis incoherencias, pero me comprometí a formar parte de la solución. Pensé que una de las cosas que más tenía que trabajar era mi relación con las carreras de combustión y con la movilidad, con lo que ahí me convertí en un apóstol de la movilidad sostenible en todos los sentidos. Intento no ser radical, pero si práctico y eficiente y no solo hablar, sino pregonar con el ejemplo.

También eres un experto en liderazgo, ¿qué crees que le está faltando a los líderes mundiales para abordar el cambio climático?

Lo mismo que al ciudadano de a pie: visión a medio y largo plazo. Los líderes mundiales tienen toda la información, asesores y tienen la conciencia, porque ellos realmente quieren hacerlo bien; pero solo actúan a corto plazo. Y al mundo no lo van a salvar la conciencia ni la educación, lo va a salvar la acción, por lo que necesitamos líderes mundiales que pasen a la acción, porque el reto que tenemos es mayúsculo y está muy bien definido. Me gustaría que los líderes mundiales definieran a los héroes del futuro ahora, anticipándose. No quiero que los héroes del futuro sean las enfermeras, los bomberos, los médicos que solucionen la emergencia; los héroes del futuro tienen que ser los científicos y los tecnólogos de ahora, los que aportan soluciones y manifiestan el problema. Los líderes mundiales tienen que escucharlos y actuar en consecuencia, porque eso es ser un líder; lo demás son gestores que se presentan a elecciones. Necesitamos líderes.

Albert Bosch forma parte del gran elenco de embajadores de Kia, encabezados por la figura de Rafa Nadal.