Sociedad

Gran mejoría en emisiones NOx y consumos en los motores recién estrenados por la Volkswagen T6.1

Nuevo control de emisiones de acoplamiento cerrado (MAR) con la T6.1

El MAR y la tecnología TwinDosing reducen las emisiones de NOx en más de un 50%

Una unidad de purificación de gases de escape, rediseñada y situada cerca del motor, que funciona con dosificación doble de AdBlue, reduce las emisiones de NOx de la Multivan, la Transporter, la Caravelle y la California en más de un 50% (ciclo RDE), reduciendo su consumo de carburante en una media de 0,5 litros cada 100 kilómetros.

La nueva normativa de emisiones, conocida con el nombre EU 6 AP, entró en vigor para todos los turismos y vehículos comerciales ligeros el 1 de enero. En el caso de la gama T6.1 de Volkswagen Comerciales, con sus diversas variantes, que pueden llegar a tener un peso de remolque de 5,3 toneladas, las especificaciones técnicas para cumplir con los requisitos legales son especialmente exigentes.

Para cumplir con estas mayores exigencias sin que ello tenga, a su vez, un impacto negativo en la conducción, ha sido necesario hacer cambios técnicos de gran calado en los propulsores de la gama de motores. El elemento central, del que se deriva el acrónimo alemán MAR, fue la relocalización de la unidad de purificación de los gases de escape de los bajos del coche a una posición cerca del motor, para – mediante el calor que emite – lograr que el proceso de purificación del óxido de nitrógeno arranque mucho más rápido.

Sin embargo, otros factores contribuyen también a la reducción de NOx. Estos incluyen el nuevo sistema de inyección, los nuevos turbocompresores de gases de escape, el sistema de recirculación de gases de escape de tres fases y, por primera vez en el Grupo, el sistema DeNox 5.3. Hay un segundo catalizador SCR en los bajos. Debido al hecho de estar más alejado del motor, los gases de escape salen más fríos. De esta forma, sin importar cómo se conduzca el vehículo, siempre hay al menos un catalizador funcionando con el rango de temperatura óptimo, por lo que los gases de escape pueden tratarse de forma especialmente eficiente. Así, incluso cuando el motor sufre una gran tensión, por ejemplo, cuando el vehículo está arrastrando un remolque o circulando muy rápidamente por la autopista, se alcanza el mayor grado de efectividad posible.

El sistema que se está usando por primera vez en un vehículo comercial de la gama T es, por lo tanto, el sistema de purificación de gases de escape de acoplamiento cerrado, que hasta ahora solo se encontraba en turismos. Lo que ya antes suponía un grado de efectividad muy elevado se ve ahora incrementado, especialmente en el tráfico urbano.

Como resultado de la mejora sistemática de los sistemas de recirculación de gases de escape (una combinación de elementos de alta y baja presión), estos logran los mejores niveles de emisiones posibles antes de llegar al catalizador. Además, los ingenieros de desarrollo de propulsores de Volkswagen Comerciales fueron capaces de rediseñar los turbocompresores de gases de escape para reducir el consumo de carburante. Mediante las amplias medidas técnicas adoptadas, lograron reducir el consumo de todos los sistemas de propulsión y variantes de motor en una media de 0,5 litros cada 100 kilómetros. Las ventajas de consumo para cada modelo específico dependen de la carrocería respectiva y de las variantes del sistema de propulsión.

La T6.1 es también el primer modelo del Grupo Volkswagen equipado con el sistema de hardware SCR más nuevo que se emplea en la actualidad, el DeNox 5.3. En paralelo, se introduce el sistema TwinDosing, que permite inyectar AdBlue en dos puntos del tubo de escape. Otra nueva característica es el tamaño del depósito de AdBlue, que con 27 litros prácticamente se ha duplicado. A pesar de una mejor conversión del óxido de nitrógeno y de la doble inyección, el consumo de AdBlue se mantiene, gracias a una dosificación más precisa, al mismo nivel. Por lo tanto, ahora es posible recorrer el doble de distancia sin tener que parar a repostar.

Como ocurre con el motor biturbo, también se utiliza un nuevo sistema de inyección con un nivel de presión de 2.500 bares. En este caso, ha sido incluso posible incrementar la potencia máxima del motor, de 146 kW (199 CV) a 150 kW (204 CV). En el caso de todos los demás niveles de potencia del motor TDI de 2.0 litros, el cambio a la nueva generación de motores no altera los niveles de entrega, que se mantienen en 81 (110 CV) y 110 kW (150 CV). Asimismo, los niveles de rendimiento siguen siendo los mismos.