
El dúo Sanz–Gerini finaliza 21º y escala al 22º puesto de la general tras una especial dura y pedregosa.
El EBRO s800 XRR demuestra competitividad en los primeros kilómetros, al rodar entre los diez mejores, antes de que el polvo en suspensión obligara a reducir el ritmo.
Laia Sanz: “Estamos haciendo lo que debemos: ser consistentes y no cometer errores. Dos o tres posiciones más adelante hoy no cambiaban nada y mañana salimos en una situación ideal”.
Segunda etapa completada y segundo día consecutivo de sensaciones positivas para el EBRO Audax Motorsport. Después de finalizar ayer en 25ª posición, Laia Sanz y Maurizio Gerini han vuelto a pilotar este lunes a gran nivel para concluir nuevamente a las puertas del top 20, esta vez en 21º lugar, a 13 minutos y 59 segundos del primero. Este resultado les permite ascender en la general hasta el 22º puesto absoluto, a 23:14 del líder.
La caravana del Dakar ha dejado atrás Yanbu para adentrarse en el noroeste saudí, en un recorrido de 504 kilómetros, 400 de los cuales cronometrados, con destino a Al Ula. La especial ha transcurrido entre cañones, montañas —donde la piedra ha vuelto a cobrar protagonismo, como en la víspera—, llanuras arenosas y las primeras dunas de la presente edición.
La jornada ha comenzado de forma excelente para el dúo hispano-italiano. En los primeros 70 kilómetros, el EBRO s800 XRR ha rodado con ritmo de cabeza, oscilando entre la 9ª y la 11ª posición, lo que confirma la competitividad del vehículo en manos de Sanz y Gerini. Sin embargo, la aparición del polvo en suspensión ha condicionado buena parte de la especial.
“Hemos empezado muy bien, pero después nos hemos encontrado con mucho polvo durante un centenar de kilómetros y hemos tenido que aflojar, porque íbamos en un grupo en el que era imposible adelantar”, comenta Laia Sanz.
Sabedora de la dureza del terreno, la piloto catalana ha apostado por una gestión inteligente de la mecánica para evitar los contratiempos: “Ha sido una especial muy dura e incómoda, con mucha piedra. El objetivo hoy era no fallar y hemos vigilado mucho para no pinchar. Las dos veces que hicimos esta etapa en el pasado no nos fueron nada bien, así que hemos decidido ser conservadores. Estamos haciendo lo que debemos, que es ser consistentes y no cometer errores. Dos o tres posiciones más adelante no cambian nada y para mañana tenemos una buena posición de salida. Estamos muy contentos”.
Este martes, 6 de enero, el Dakar celebrará el Día de Reyes con una tercera etapa con inicio y final en Al Ula. La jornada constará de 244 kilómetros de enlace y 422 kilómetros cronometrados sobre pistas de tierra y arena. Se espera que la navegación sea uno de los factores determinantes del día, lo que pondrá a prueba la compenetración entre Sanz y su copiloto Maurizio Gerini.
